Lumbalgia, ¿por qué me duele la espalda cuando estoy sentad@?

By |2019-06-06T19:19:30+01:00June 5th, 2019|Blog general|

Una señora nos envió un email a la clínica esta semana con el siguiente mensaje:

“Llevo varias semanas con dolor de espalda al sentarme. Al principio estoy bien pero después de un rato casi no puedo ni levantarme. ¿Cual puede ser el motivo?”

¡Es una gran pregunta! Y me alegra que esta señora nos la haga porque es algo que nos preguntan con muchísima frecuencia. Así que voy a aprovechar para responderla públicamente porque seguro que a mucha gente le va a interesar.

*Para aclarar dudas, lumbalgia, lumbago y dolor lumbar son sinónimos, así que los voy a emplear indistintamente en este artículo*.

Existen varios tipos diferentes de lumbalgia, en función de los movimientos que la provocan, la duración de los síntomas o de los tejidos lesionados. Hay lumbalgias que se alivian al sentarse. Pero hoy nos vamos a centrar en el tipo de lumbalgia que se agrava al sentarse. Y que suele estar relacionada con algún tipo de problema discal. Empezamos…

La lumbalgia, como otros muchos problemas físicos que padecemos, es resultado de lo que podemos definir como un proceso acumulativo.

Por los hábitos posturales, tanto en casa como en el trabajo, la zona lumbar se va sobrecargando. Poco a poco va acumulándose la tensión hasta que un día el cuerpo dice basta, y aparece el dolor para avisarnos de que hemos llegado a nuestro límite.

Muchos de nuestros clientes, a menudo no se explican como les ha pasado esto, y como han acabado así, pero cuando volvemos la vista a las semanas o meses anteriores, siempre encontramos tres patrones típicos:

  1. Hemos pasado un período de menor actividad física, donde hemos estado más sedentarios. Provocado por una época en la que hemos estado más ocupados y no hemos podido mantener las rutinas de ejercicio, o porque hemos tenido que hacer reposo por un problema de salud, o porque hemos pasado muchas horas sentados en un viaje largo, etc.
  2. Al revés, hemos estado sometidos a una actividad más intensa de lo habitual. Como puede ser hacer una mudanza, aumentar el ejercicio o pasar más tiempo con los hijos o los nietos.
  3. Una combinación de ambos.

Si además le añades una situación personal de estrés, aunque sea puntual, ya tenemos la tormenta perfecta para que la espalda esté en una situación vulnerable en la que cualquier pequeño gesto o postura extraña pueda desencadenar la lumbalgia.

¿Por qué duele la espalda al estar sentados?

Al sentarnos ocurren dos cosas importantes.

  1. Con la falta de movimiento, los tejidos se hinchan y aumenta la presión sobre ellos (especialmente sobre los discos intervertebrales).
  2. La espalda baja pierde su curvatura natural, y la presión sobre los discos y la musculatura de la espalda se multiplica por cuatro.

Esto eleva las posibilidades de que se produzca un daño en la espalda y se activa el sistema de alarma del cuerpo (el dolor) ante esta amenaza.

Este dolor no significa que la espalda tenga un problema grave, pero sí hay que interpretarlo como que el cuerpo nos está avisando que está al límite y que si no empezamos a cambiar algunas cosas acabaremos con una lesión más importante.

¿Por qué me duele ahora, si nunca he tenido problemas al sentarme?

Las razones principales son 4, y están relacionadas con un deterioro gradual de todo el conjunto:

  • El desgaste de los discos. Con los años los discos se van debilitando en la zona lumbar de manera que cada vez soportan peor la presión. Los discos van secándose y perdiendo altura, flexibilidad y resistencia con la edad.
  • La tensión acumulada sobre la musculatura lumbar. Con el tiempo los músculos de la espalda se cargan y se contracturan por los esfuerzos que realizamos.
  • Rigidez en las caderas y músculos de las piernas. Si no eres flexible, lo más probable es que cada vez que quieras agacharte para coger algo uses la espalda y no las piernas, sobrecargando así la espalda gradualmente.
  • La falta de soporte abdominal: la musculatura abdominal, de la espalda y los glúteos forman tu “core”, que protege y ayuda a tu espalda. Si este sistema está débil, por falta de ejercicio o por hábitos sedentarios, tarde o temprano la espalda protestará…

¿Qué puedo hacer para evitar tener dolor de espalda al sentarme?

Lo primero y elemental es evitar estar sentado durante períodos prolongados. Lo siguiente, es darnos cuenta que si sientes dolor es porque tu cuerpo te está diciendo que algo no está bien. Escúchale. !Recuerda que el dolor es una alarma!

A partir de aquí, puedes hacer muchas cosas para intentar que desaparezca: ignorarlo a ver si se va sólo, hacer ejercicios que hayas encontrado en internet, acudir a tu médico y hacerte pruebas, tomar pastillas, etc. Pero si de verdad quieres saber qué te ocurre y solucionar este problema de raíz, mi recomendación sería que visitases lo antes posible a un especialista en lumbalgia.

Mientras tanto, la estrategia que mejor te va a funcionar es estar activo, y dar paseos cortos con frecuencia. Tienes que interrumpir lo que estás haciendo y levantarte de vez en cuando.

Al principio te costará, pero ya verás como en unos días notarás la diferencia.

PD. Ahora ya sabes por qué duele la espalda al estar sentad@. Si quieres información más detallada y recomendaciones sobre como aliviar la lumbalgia, para ti o para alguien que te importa, hemos publicado una Guía Digital Gratuita para ayudarte a mantanerte activ@ y sin lumbalgia – simplemente visita nuestra página web para solicitar tu copia gratuita al instante: www.centrosfit.com/dolor-de-espalda/

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About the Author:

Cristóbal Romero es un fisioterapeuta y osteópata especialista en dolores crónicos de prestigio internacional. Es el fundador de la primera consulta privada de recuperación de Madrid especializada en ayudar a personas de 40, 50 y 60 años que quieren mantenerse activas, sin dolores y en forma. Cristóbal ha desempeñado gran parte de su carrera professional en la Central London Osteopathy clinic de Londres trabajando con deportistas de élite. Desde hace unos años compagina ese trabajo con Centros FIT, su propia consulta privada en Madrid.